El tiempo

shapeimage_3-300x183Barroco, Renacimiento, Romanticismo etc. son etiquetas para designar diversos periodos de nuestra historia humana. En ellos, existe una determinada manera de enfocar nuestra cultura y que abarca desde la forma de vestir o la manera de escribir (de relatar) hasta el tipo de música y arquitectura que se realiza en ellos. En realidad no son otra cosa que una manera específica de pensar el mundo, de sentirlo y reflejarlo.

 Así, el universo mental, el universo de ideas que da como resultado, por ejemplo, el Barroco, no es posible transvasarlo a otro periodo salvo que uno quisiera reproducirlo como recreación histórica. A un creador del siglo XXX le resultará simplemente imposible componer como en el XVIII puesto que su universo mental, la sociedad desde la que emerge ese universo de ideas, será distinto.

 Sin embargo, un hecho peculiar puede suceder en nuestro tiempo. Fui consciente de ello hace tan sólo unos días.

Transcurría la mañana de una manera tranquila y sosegada; escuchaba la radio; y de pronto advertí que llevaba cerca de una hora escuchando música barroca, sumergido en el ambiente sonoro del barroco; sin interferencias, sin ningún locutor que me lo señalase.

 Me di cuenta entonces que era posible (es posible de hecho) trasvasarse a otro periodo histórico sin sentir ninguna incomodidad ni forzamiento. Cierto que faltaban muchos otros elementos de la cultura del XVIII pero ahí estaba yo escuchando muy a gusto la misma música que cualquiera de nuestros antepasados de esa época.

 Quizás los viajes en el tiempo no sean en el fondo más que eso. Ser capaces de situarse en un espacio temporal distinto y sentirlo como propio.

 Joseph-Jaiyden-300x161

 

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