Curiosidades

 

100pesetas2

 Vivía yo en una ciudad y mi padre en otra.

Era joven, estudiante y con pocos recursos. Pero me sentía libre.

Un día pensando en esa libertad imaginé que sería fantástico que cada vez que metiera la mano en el bolsillo trasero del pantalón sacara un billete de cien pesetas.

Supongo Seguro que esa reflexión me vino por la consideración típica en torno a ¿qué haría si me tocara la lotería? Decidí que era preferible el dinero constante -mágico pero constante- a una avalancha de dinero inesperado.

Meses más tarde, y sin haber mencionado a nadie esta alegre fantasía, mi padre va y me dice que qué bueno sería meter la mano en el bolsillo trasero y sacar siempre un billete de 1000 pesetas. Que así uno viviría feliz la vida.

Mi comentario fue decirle que eso mismo había pensado yo pero con un billete de 100.

Aquel día comprendí que las diferencias de edad imponen diferentes necesidades. Y me pareció bien y razonable que el billete fuera de 1000.

 

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